8.23.2005

No es ni un bien ni un mal
No es nada simplemente porque no está
No fue canción, ni la primera
Tampoco acepta mis quimeras

Pulúla y espanta todo amor que me llega

Y el jodido wisky la recuerda
Pensar que me fui sin mostrarle pena
Y pensar que ahora soy yo el que quiere que vuelva

A esta cama vacía de flores
No voy a pedirle que llore
La ausencia de una reina
A la que supe regalarle mis miserias


"Dadme un punto de apoyo
y moveré el mundo"
Dadme una mujer hermosa
y fabricaré un poeta

Dadme sueños y los volveré jazmines

(hace muchos años, las palabras me salían facilmente)

8.21.2005

Vi Luz

Frente al espejo, mal afeitado me pinto. Saludo bailo y feliz cumpleaños. Después de la nariz de payaso personita, detrás de la personita flequillo, flameando los mechones lacios, ojitos vidriosos con risita ajena. Salvado por el timbre y por el que menos pensé que me iba a llevar subí la escaleras con zapatos prefabricados y soñe...

8.08.2005

GERO Y SUS MARIPOSAS

Si agita hoy, con su aleteo, el aire de Pekín, una mariposa puede modificar los sistemas climáticos de Nueva York el mes que viene.
J. Gleick
Para los aztecas las mariposas eran las almas de los guerreros muertos en largas batallas, para los egipcios, en cambio, eran como flores que volaban. A partir de mis experiencias vividas hace pocos meses prefiero quedarme con otro significado, el científico, el del caos que puede generar una simple mariposa con su vuelo. Antes de seguir, voy a contar como conocí a Gerónimo, uno de los protagonistas de esta historia.
Era de Flores, barrio en el que yo tenía un primo y así fue que hicimos contacto. Por el tipo de vida barrial, entre fútbol a la hora de la siesta y los carnavales disfrazados de reyes Momos, crecimos y nos hicimos grandes amigos. Cuando terminamos el secundario yo me dediqué a estudiar marketing y él prefirió estudiar para entrar al mundo gráfico de las noticias, aunque no nos veíamos tan seguido, mantuvimos la amistad.
Cuando se recibió entró a trabajar en un diario metropolitano, “El Elite de Capital”. Poco tiempo después lo mandaron a Junín, provincia de Buenos Aires, para que cubriera el caso de las vacas decapitadas. Nunca imaginó que la cobertura de esa noticia le cambiaria la vida. Jamás pensó encontrarse con un fenómeno tan raro y peor aún, enamorarse de eso. La conoció en el hotel donde se hospedaba, ella le llevaba el desayuno, limpiaba su habitación y lavaba las sábanas, que él más de una vez ensuciaba a propósito sólo para verla.
Se llamaba Vanina y según Gero era preciosa, cada vez que la besaba sentía mariposas que aleteaban y flotaban alrededor. A hablar con él por teléfono se lo notaba exaltado contaba que, alegraban con sus mariposas todos los lugares a los que iban. Era hermosa y única, como una princesa salida de cuentos de hadas, a la que hay que tenerla en una vitrina guardada y protegida. Parece exageración pero Gero era así, siempre fue muy introvertido y no tuvo novias, salvo un par de mujeres que eran muy difíciles de encasillar como tales, pero eso es otra historia.
Tan grande era el enamoramiento y la fascinación de este chico, que la sacó de ese pueblo y la trajo para Buenos Aires, alquilaron un departamento con pisos de maderas y techos altos, en la calle Perón al 800. Cuando me invitó a cenar para que la conozca presencié uno de los actos más asquerosos e incómodos de mi vida. Al terminar la cena se besaron prolongadamente y junto con el colorado de las mejillas a Vanina le empezó a crecer la nariz, pero no como cuando Pinocho mentía o algo así, algo le salía de uno de sus orificios. Un bulto deforme se movió, pero como parecía no extrañarle a Gerardo, me quedé quieto e inmóvil observando. El bulto no se detuvo ahí, siguió bajando hacia las fosas nasales y de golpe, una antena seguida de una mariposa con alas amarillas y negras salió de la nariz de Vanina.- ¿Cómo le ponemos a esta mi amor?, dijo.- Tamara, ¿nunca usamos ese nombre no?- No. Tamara será entonces. Martín mirá qué linda que es.Yo seguí ahí como esas estalactitas que se forman en los congeladores.- Si, es muy linda Gera, dije. No para convencerlos, era linda, lo asqueroso fue esa proliferación inmunda de insecto saliendo de la nariz. Disimulando mi incomodidad me despedí, agradecí la cena y arranqué para casa.El episodio se repitió en varias ocasiones más, y cuanto más lo presenciaba, aumentaba mi sensación de repulsión y fastidio. Cada vez que me veía obligado a apartar una de las mariposas amarillas que, insistentemente, revoloteaban alrededor de mi cabeza; me inundaba una sensación de náusea casi incontenible.
Al parecer si esta chica era besada, acariciada o tenía
relaciones; en definitiva, cada vez que se excitaba le surgía una mariposa de la nariz. Eso es, al menos, lo que pude determinar por las pocas veces que presencié el acto. Terminé por evitar las reuniones en casa de Gero. Cada vez que me invitaban inventaba compromisos de trabajo, visitas a viejos amigos de secundario o dolores de cabeza. Pero la terrible verdad era que me resultaba imposible reaccionar con normalidad ante las apariciones de esos insectos voladores.No me malinterpreten, nunca tuve un problema con las mariposas, es más, recuerdo haberlas perseguido en el patio de la casa de mi abuela, fascinado por su aleteos repletos de colores. Hasta el día en que conocí a Vanina, las mariposas no eran para mí nada más que un espectáculo admirable de la naturaleza; fue después de contemplar su desagradable capacidad, que las mariposas pasaron a ser una especie de volador desdeñable. Pasé a sentir por las mariposas lo mismo que siento por las cucarachas que ocasionalmente encuentro en la cocina de madrugada.
Mi relación con Gero jamás volvió a ser la misma, con el tiempo ya no podía verlo ni en el bar de la esquina. Antes de Vanina, él y yo nos juntábamos ahí dos viernes de cada mes para comentar novedades. Pero ahora cada vez que me contaba de su felicidad marital yo revivía paso a paso la formación de esas mariposas: desde el bulto nasal casi imperceptible hasta el aleteo alrededor mío. No podía evitarlo, enseguida me transpiraban las manos, me bajaba la presión y sentía la imperiosa necesidad de correr al baño a vomitar. Por fortuna las alegrías que Gero contaba se veían interrumpidas por un:-Martín, estas pálido, ¿querés que te pida un vaso de agua? Tiempo después supe que Gerónimo se fue pudriendo de las mariposas, que al final del día caían del aire como molesta garúa. Buscaba mas excusas para no estar en su casa, está por demás aclara que ya no le gustaban tanto las mariposas. Casi ni besaba a Vanina, y con el tiempo sus encuentros íntimos se hicieron más esporádicos. A tal punto que las mariposas le salían muertas, no llegaban al día de vuelo, sólo se asomaban de su nariz y se dejaban caer. El piso quedó cubierto con una alfombra de cadáveres viscosos que crujían a cada paso que Gerónimo daba. Una tarde, tras una larga ausencia, una nota en el congreso, o un asesinato en alguna villa, la verdad ya ni me acuerdo. El llegó al, ya no tan dulce, departamento, y luego hacer una fuerza casi sobrehumana para abrir la puerta descubrió que su chica estaba muerta, ahogada, por el mar de insectos difuntos. La responsable de esos bichos, no había hecho más que dejar morir mariposas por todo el lugar.


i wanna kiss you baby
i wanna hold you baby

why buterflys are falling from your nose?

there´s one thing i wanna know
are you realy mi true love?
why buterflys are falling from your nose?

little princes you make me sad
little princes you make me cry
dont take distance of my way
because darlyn im in hell

i wanna kiss you baby
i wanna hold you baby

why the bugs lain dead all over the floor?

thats stupid queen
she never clean de sheets
why the bugs lain dead all over the floor?

8.06.2005

BIENVENIDO AL GRUPO

Todas las noches, a 15 minutos de dormirse, el Vasco se despertaba al grito de:"¡Franquistas inmundos tiren, tiren hijosputa que en su perra vida me van a encerrar!". Pataleaba, se enderezaba y miraba a su alrededor varias veces antes de volver al sueño. A todo eso el Paraguayo afinaba el nylon de la criolla en busca de algún acorde mágico que le ayude a cerrar el círculo perfecto para la zamba que empezó a escribir hacía mucho. Miraba incrédulo al Vasco, nunca en sus años de andar de vagabundo había visto un tipo con una costumbre nocturna tan rara, era insoportable. Cuando no roncaba, jugaba partidos de mus, debatía en bares acerca de lo mal que estaba Franco en dominar los medios de comunicación, o por ahí se le daba por mear 5 veces en la noche, en definitiva, un trastornado.
El Paraguayo amaneció de un susto por los bocinazos del Scania rojo que atravesaba el kilómetro y medio que había de distancia entre la tranquera y la estancia del Gringo.
-Buen día don ¿Me lleva con su capataz?, dijo el camionero que se iba desprendiendo de a poco la camisa celeste transpirada.
-¿Me habla a mí?, preguntó el paraguayo desconcertado.
-Y si, ¿O acaso usted ve a algún otro peón por acá?.
-El problema es que para llevarlo con mi capataz tendría que matarlo primero ya que, tuve uno solo y lo asesiné a cuchillazos por decirme peón, dijo el paraguayo desperezándose.
- Entiendo. Soy el Camionero, mucho gusto, arrugó el gordo que ya estaba de musculosa.

8.04.2005

NOVEDADES

Y sí Gero, yo me morí y ella quedó VIUDA. Yo palmé, no me la banqué, un día le cantaba a su belleza al amor que llovía, después lloré su ausencia y al fondo negro. Entré al otro amor, a mí nueva afición suicida, el dawn del Rohypnol, las vueltas del Lexatin y el efímero chorro de sesaciones difuntas que el llanto dió.
Y sí Gero, que te voy a decir, arrepentido estaba mirá, primero el viaje, después la playa, y después...la panza, las malas costumbres y soledad, ojo no era Montoya, a esa la crucé en el Deep Red. Bueno si que queres que haga, me rajé un rato para allá estaba aburrido acá arriba. Volviendo al tema de ella, osea, el porque estoy acá. Vos sos nuevo mucho no sabés de esto, sentáte que te cuento. ¿Dónde estaba?, a si, el cóctel que armé, no sabés que lindo era Gero. Fue así, una noche podrido de extrañarla y de esperarla, por terco mirá porque por otra cosa no, ¿Sabés las veces que amagué con eso de ir a buscarla y abrazarla?, pasa que soy un cagón pibe. Además estaba todo ese rollo del orgullo propio, ma´que orgullo propio, ahora muero por una segunda oportunidad para ir a buscarla a la madre patria. Pasa que me comí el cuento ese de que "siempre vuelven". ¿A no lo conocés?, a ver a ver dejame darte un ejemplo. Mirá el de ahí abajo, no el cana no, ese que va caminando por la panadería, ahí en San Luis. Bueno, yo le hago señas le tiro flashes fugaces para que se avive porque ella no va a dar la iniciativa, éste es como yo medio romanticón, muere de ganas de un abrazo desde atrás, y mirá que insisto y nada che, no se da vuelta, no la va a buscar, y llega a la esquina y yo sigo , le deben arder como la puta madre estos rayos. Y bue... Ahí se fue. ¿Ves? ese salame se comió el cuento de que "siempre vuelven" en unos meses se va a querer matar.
Y sí Gero, los besos que me guardé al cajón, la pucha che, si uno pudiese volver. Pero es jodido el Jefe, siempre se olvida él, yo me porté bien, nunca fui un abyecto o un despreciado. Bueno si, salté, pero no era yo. Eran las pastillas, y que queres después de ese cóctel de pedo que subí por las nubes y no seguí de largo hasta allá abajo. Estaba la ventana abierta, porque desde que se fue ella domía todas las noches con la ventana abierta, y una noche salté, como tronco caí, y amanecí acá.
Hasta hoy que vino Gabriel y dijo que vuelvo. Sí, estoy contento pero me da miedo, pasó mucho tiempo y nosé como actuar que cara poner. Seguro que cuando me levante me voy a hacer el boludo y no hago nada. Lo bueno es que voy a desayunar con
Gluten,y ahí me sentaré y escribiré mi río mientras ella dibuja sus sueños.
Y sí Gero, voy disparando por las dudas, mirá si se arrepiente el "quetejedi" y no regreso nada. ¿Mañana te veo no?, dale, te cuento como me fue y vos contás bien esa historia de las mariposas, Jajaja, y que queres si me encata ese cuento. Un abrazo che y estate atento mañana habrá novedades.