Incómodo el polvo que hace que estornude, o un dedo ajeno en la nariz que rasca y no encuentra. Incómoda es la araña que encontré en una taza –gracias coco por salvarme de esa, te debo una- incómoda la arena de los pies en la sábana una tarde en Pinamar, un zapato absorbiendo lentamente una media mientras caminamos. Una pestaña en el ojo, un orégano en la tercer muela, el pulóver que usamos dos veces al año y nos hace picar los brazos, volver y no conocer a nadie. Incómodo es que te pregunten por mamá y tu infancia y no tengas puta idea de quién es. Golpearte una encía lavándote los dientes, encontrarte con alguien que no esperabas en el momento menos oportuno, no poder rascarte la entrepierna en público. Incómodo me vaya y tarde en volver, la distancia entre los teléfonos y las necesidades insatisfechas, la espalda que pica en el medio, donde la mano propia no llega. Incómodo es figurarte un poco más cerca en un acorde compuesto, suspendido, flotando en el aire sin poder cazarlo y hacerlo melodía. La pelea eterna entre pueblo y ciudad, incómodo es levantarme y no verte cerca, abrazarte en el trayecto que recorro caminando por la ciudad, incómodo también es....
9.27.2006
9.15.2006
Caída
Otra que esquiva la ventana y va, deforrmándose hasta que se vuelve nada. Hasta ser una minúscula partícula que ni siquiera genera calor. Al segundo piso y no para, y no cesan sus vaivenes que desprenden hermanos grises en cada ventana o cornisa del edificio.
Oscila, en su caída libre, a entrar en cada una de las ventanas por las que va de paso, pero las persianas se le niegan, insolentes ellas que sin conocerla le dan la espalda.
El viento juega con ella, que ya está, estampada en el suelo, sin saber lo que significó, lo que fue. Una ceniza nada más, otra ceniza que se va.
Oscila, en su caída libre, a entrar en cada una de las ventanas por las que va de paso, pero las persianas se le niegan, insolentes ellas que sin conocerla le dan la espalda.
El viento juega con ella, que ya está, estampada en el suelo, sin saber lo que significó, lo que fue. Una ceniza nada más, otra ceniza que se va.
Y sin saber como continuar.
Dormida reís sabiéndo que cuando te des cuenta va a llegar otro que desmesuradamente baila y es feliz. Y de nuevo, sale otra que esquiva la ventana y se estampa...
Etiquetas: Tres Puntos
9.14.2006
Antología
Si soy un mapa desdibujado en los ojos de ese viejito que llegó a plantar papas e hijos
Si fui ese que tuvo miedo en la calle de palos, no puerto de palos, sino el de San Sebastián
Si seré el que te enseñe a besar, amar, y jugar para después decirte que desaprendas todo y vuelvas a empezar
Si polvo en tus futuros relatos y chistes sobre mi testarudez y que papá ya es gaga
Con canción retorcida en mi garganta desafinada que con torpeza rompió la cerrradura de un panteón en el que podés estar junto a ella
A ella como heroína de los que no son hijos
A ella que soy yo andaluz
A ella que amaste y no disfrutaste
Etiquetas: Postales
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