5.31.2007
Etiquetas: Blanco y Negro
5.30.2007
No soy protagonista
De dejarte tranquila
Sin aire, asfixio y ahogo
Porque los que somos mortales,
desviviendo en paredes resistentes como el cartón
reinventando manualidades con las lagrimas que no son ni serán
desintegrando a cascotazos los problemas a risas
Porque somos los duros de papá
Sin corazón, ni meneo
De seguirte faldero
Pero todo sin titubear a la hora de esforzarse para ser elocuente, dicharachero, chusco, copante, anfibio. O enfermo de poder.
Si de tirar zampasos en la oscuridad hablamos, heme ahora si ser el anti heroe de esta historia.
Si no me animo a preguntarte, heme aquí protagonista.
Si callo demasiado heme aquí la cara para que la pegues a la pared de una patada.
Pero todo sin titubear y dando vueltas a la calesita de las palabras que se me forman en la boca cuando tengo que declararte en el chekin in.
El espacio abismal generado en al angustia de la amorfa acentuación de la relación que no me la sé en el sumario de mis peroratas.
No soy él protagonista.
De verdad soy esta parva de pelos y mocos, y mucha carcajada
Porque los que fuimos y venimos todavía queremos irnos con vos
armando, esta vez, estructuras de corazones de papel bien tijereteados, prolijos y coloridos
inventado ahora si manualidades con las mismas lagrimas, pero esta vez de a dos.
integrando un dedo en un ojo, una espalda en mis hombros un beso en la peca, y las combinaciones son infinitas
Porque somos blandos ante tu carne
Con más meneo que corazón
Pero todo con cariño y usando el músculo ese que late y nos valvùla la sangre al resto del cuerpo y que no quiero repetir su nombre para no caer en la reiteración y así poder darle un cierre original y preciso a este texto que ya perdió la razón y timidez
Y siempre con ganas y empuje, aún en los días así, en que estoy caído y desparramado, en tu cama y en tus lados.
(Léase como manual instructivo para juntar pedacitos y armar una persona más o menos decente para presentarse parado y peinado ante tu mesa)
Etiquetas: Blanco y Negro
5.28.2007
Viaje
Lunes 15- ParanáAtrás Gualeguaychú de excesos. Dicen que el viaje a Paraná es de seis horas, dicen que en Tucumán las lluvias inundaron los caminos.Dicen que los excesos son malos ya sean comidas, bebidas, protestas. Exceso de sol, mi sol. También atrás Gualeguaychú de hospitalidad entrañable hasta la médula y las ganas de sentirse parte de...Atrás Gualeguaychú de carteles graciosos, un candidato que vende alfajores, y playas no contaminadas.Atrás Gualeguaychú de lentejuelas y buenos culos, vade retro, antes de que la risa se me vaya también.
“En sus ojos había un llanto contenido de verme tan grande, y así y todo insistía con que vayamos a tomar la leche a su casa. Cuando la vi, algo adentro se me movió. Pero como cuando uno recuerda los tesoros de la infancia.
Hacíamos tiempo para subirnos al micro que nos trajo a Tucumán, cuando apareció entre los árboles de la plaza de la estación de colectivos de Paranà. Con los mismos anteojos de hace 15 años. Era una foto en vida. Charlamos protocolarmente durante unos minutos hasta que, con voz de agua, me dijo que me quería, que nos quería.
Que en fotos me recuerda todos los días y aunque no la vea seguido, casi nunca, ella va a ser los abrazos de la abuela que nunca pude tener.
En ese momento no me importó su huída de Bragado, ni la pelea con mamá, ni la supuesta retensión de joyas. No me importó nada y le di un beso en la frente y le pedí que por favor se cuide”.
Tucumán – Martes
San Miguel lloró y nos mojó.
Llegamos a San Miguel de Tucumán a las 8 de la mañana aproximadamente. Dedicamos la mañana a recorrer el centro y la casita de Tucuman cuidada con un circuito cerrado de cámaras que controlan que la gente no filme ni saque fotos. De la casa original sòlo queda el casco principal donde se firmo el acta de declaraciòn de independencia. Todo lo demàs o fue restaurado o expropiado en un pretensioso y malogrado proyecto de Bussi. Tambièn aprendì que el acta se redactò en quechua y aymara, ademàs del castellano, y que el primero en reconocernos como patria un fue un rey Hawaiano.
Almorzamos en un Mc Donalds, para ir perdiendo de a poco el ritmo porteño. De la Terminal de San Miguel Salimos a las dos de la tarde por la 38 y después la 307, pasando por “el camino del indio” con una ruta completamente de montaña con un trayecto que durará horas, destino: Cafayate.
El boina sigue sacando fotos, y ya en la reserva natural “los Sosa” Fran sigue haciendo firmar apoyavasos por todos aquellos que dejan alguna huella en el viaje, yo mientras la humedad densidad de la montaña me apuna, intento tontamente escribir. Los tres masticamos caramelos azucarados que el señor que se sentó al lado del boina nos dio.
16.28
Tafí del Valle
Paramos 15 minutos. Juanma saco las respectivas fotos del paisaje. Fran pasó varios minutos peinándose en el baño y todavía no logró pronunciar Cafayate, le sale Cayafate.
“Mejor le digo Calafate y listo”, dijo antes de subirse al micro.
Calentamos agua para el mate y seguimos por la 307 hasta “El infiernillo” el punto más alto, 1300 metros de altura.
“En el infiernillo apenas hay camino. Las nubes se comen las montañas y los arboles. Dice una vieja leyenda quechua que todo lo que esa neblina toca desaparece, menos el camino, protegido por un conjuro aborigen. No, hay nada, sòlo blanco. Ya saliendo del infiernillo la vegetación no es tan densa, casi ni la hay.
El sol asoma y la lluvia alrededor contenida por montañas.
No quedó vegetación ni humedad,
No hay señal en los teléfonos, ni necesidad de ellos.
Pasando el infiernillo hacia Amaicha del Valle apenas unos cardones cuidando que “El infiernillo” no avance, se quede ahí comiéndose las penas y los malos humores. Ahí donde murió la última tristeza del camino. Acá donde nació el sol y la risa del destino. Y así fue como el valle den infiernillo se comió la pena de los incautos”.
Etiquetas: Desplazamiento
5.15.2007
Dana la perra
Esperó y la tarde se le pasó así
Limpia y diáfana sobre sus propias extremidades apoyada y entristecida
Y vio pasar
Y vio entrar
Y nunca vio el salir
Sólo hojas cayéndose sobre los adoquines y el sol pegándole en los ojos
Levantó la cabeza un par de veces hasta que me encontró
Cerca del ascensor
Y vio pasar
Me vio pasar
Y siempre salir
Abrigada con una remera vieja a cuadros un poco rota y arrastrada por el piso tambaleó y se rió
Creo que se rió
O me rió, o eso quise
Esperó un poco más y se acercó
Parado en el umbral del ascensor le sonreí
Movió la cola levantó el hocico, me olió, se dio vuelta y volvió cerca de la puerta
Cerca del adoquín quemado por el sol
Más cerca de esperar, de entrar, que de salir.
Etiquetas: Postales
5.03.2007
Zama
"Tomé mate en la cocina.
No pensaba en la niña muerta. Ya estaba lejos.
Recordé al niño rubio. Reaparecía, al cabo de cuatro años, en circunstancias incomprensibles. No consagré mi mente a él con exceso.
Yo estaba como separado de todo, en la cocina, solo, olvidado. Podía morir allí sin que nadie lo notara. No me preocupaba cesar. Pero, me dije, sería terrible que en el trance gritara del dolor
-de miedo- y nadie me escuchara".
Etiquetas: Paranoica